¡Traza una estrategia!Es pura supervivencia.

No estamos ante una época de cambios sino ante un cambio de época que nos puede y debe hacer reaccionar. Debemos afrontar los problemas de frente. Ahora es el momento de hacer todos los cambios que se precisen, tomar aquellas decisiones difíciles y complicadas, y apostar por un cambio real.

Es necesario la elaboración de un plan estratégico. Un elemento crucial que marcará la agenda. Y esto es además algo que debe importar a pequeños y a grandes. Todo el mundo necesita saber qué es lo que va a hacer y todo el mundo necesita una guía en la que estén claros los objetivos que se quieren lograr y los pasos que hay que dar para lograrlos.

Ver.Pensar.Decidir que quieres conseguir.Hacer que las cosas ocurran.

“Planificar” correcta y acertadamente no es simplemente hacer un plan, es decidir hacer sabiendo. Y, luego, de nada vale la mejor planificación estratégica si no se ejecuta correctamente.

Pero la planificación no es, al menos, no siempre, una panacea.

No creas que elaborando un Plan Estratégico convencional, jerárquico metódico y racional, controlarás la situación. Durante el desarrollo de la estrategia habrá que hacer ajustes. Estar dispuesto a adaptarse a una tasa moderada de cambios. En ocasiones no podremos interpretar una situación con un método analítico y deberemos actuar.

El dominio de las diferentes situaciones o hechos no solo viene dado por el análisis racional sino que también debemos tener un pensamiento intuitivo que permita comprender lo que pasa y tomar decisiones coherentes.

La intuición es la gran aliada de la estrategia, es "un momento de entendimiento" en el que unimos todas las piezas del puzle, le damos la forma y determinamos que tratan de plasmar.

“Un momento de entendimiento” en el que nuestro cerebro es capaz de unir toda la información y el conocimiento que acumula para ver con claridad la solución a un determinado problema o a una determinada situación. Puede ser uno de los elementos de más valor añadido y es necesaria frente a los laboriosos procesos de planificación.

Pero aún reconociendo el papel que juega la intuición en la toma de decisiones acertadas, el acierto de cualquier estrategia depende en buena parte de la calidad de la información que se analice.

Además la estrategia, no estará completa si no se abordan los procesos que llevan a instrumentarla, Hay que alinear los procesos a la estrategia para hacer lo correcto, correctamente.

Un buen plan estratégico nos posibilitará alcanzar nuestra misión de futuro.

Y todo esto, por supuesto, sirve no solo para proyectos empresariales, también para proyectos personales y profesionales.

Es pura supervivencia.